un punto de vista: El personaje de la parada del autobus
Santiago en un extremo.
lunes, 14 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
martes, 8 de abril de 2008
Camino de regreso
Camino de regreso
al lugar donde abrí los ojos por primera vez al mundo
donde aún no sabía que la profundidad no era plana
donde el pájaro se posó en la ventana
donde el jardín era inmenzo.
Hija de un hombre que medía túneles dentro de la tierra
mientras mi madre enseñaba danza en el subterraneo
mundo que se mostraba con árboles, y paisaje marino
con aire transparente y escaleras
en el añoso barrio ingles de Coquimbo.
Recuerdo mi primera compra y excursión
alejandome de la casa para comprar en 1959
un paraguas de chancaca y nueces,
envuelto en papel mantequilla.
Coquimbo, con sus casas señoriales
sus pueblo musical,
donde aun está la orquesta del domingo
y donde el amigo poeta me recibe con su abrazo hospitalario.
Donde Bob Dylan dejó escuela dispersada en el aire
y donde hay un pedazo de paraíso en la playa chica de La Herradura
Allí donde Oscar Elgueta encuentra sus caracoles.
Oscar Elgueta, el poeta que en 1981
dormía en el patio de Mauricio Ossandón en Guayacán,
envuelto en la bandera chilena,
dices que la bandera es la madre, es la alcoba,
y le devuelves en ese acto la bandera a todos los chilenos
incluso a los que fueron torturados.
Coquimbo no hay enclave mas bien dispuesto
donde el espacio se mira a si mismo,
porque tienes la forma de un caracol marino y estelar
que va en pos de su destino de miles de años.
al lugar donde abrí los ojos por primera vez al mundo
donde aún no sabía que la profundidad no era plana
donde el pájaro se posó en la ventana
donde el jardín era inmenzo.
Hija de un hombre que medía túneles dentro de la tierra
mientras mi madre enseñaba danza en el subterraneo
mundo que se mostraba con árboles, y paisaje marino
con aire transparente y escaleras
en el añoso barrio ingles de Coquimbo.
Recuerdo mi primera compra y excursión
alejandome de la casa para comprar en 1959
un paraguas de chancaca y nueces,
envuelto en papel mantequilla.
Coquimbo, con sus casas señoriales
sus pueblo musical,
donde aun está la orquesta del domingo
y donde el amigo poeta me recibe con su abrazo hospitalario.
Donde Bob Dylan dejó escuela dispersada en el aire
y donde hay un pedazo de paraíso en la playa chica de La Herradura
Allí donde Oscar Elgueta encuentra sus caracoles.
Oscar Elgueta, el poeta que en 1981
dormía en el patio de Mauricio Ossandón en Guayacán,
envuelto en la bandera chilena,
dices que la bandera es la madre, es la alcoba,
y le devuelves en ese acto la bandera a todos los chilenos
incluso a los que fueron torturados.
Coquimbo no hay enclave mas bien dispuesto
donde el espacio se mira a si mismo,
porque tienes la forma de un caracol marino y estelar
que va en pos de su destino de miles de años.
domingo, 30 de diciembre de 2007
El personaje de la parada del autobus
Era vísperas de navidad, llegué alcentro comercial, que había cerrrado mucho más temprano, para dejar que sus empleados pudieran tener al menos unas horas más con sus familias, no por propia voluntad sino porque arriesgaban parte del Ministerio del Trabajo, este gesto fue lo que salvo a los pequeños comerciantes de las ferias artesanales que estaban alrrededor de estos grandes almacenes que siempre se llevan todos los clientes, este puro gesto desencadenò un espìritu màs navideño. Después de comprar algunos cosas tomé un taxi colectivo, que ya al final de su recorrido iba sin ningún pasajero, y me acercó hasta la parada del metro bus que me deja cerca de la cordillera casi al final del recorrido. Al bajar pasó un ratero corriendo por el medio de la calle y atrás lo seguian unos hombres que gritaban... !párenlo.. párenlo..! y corrían a más no poder detrar del tipo, este era el panorama de la esquina más concurrida de Puente Alto, la comuna más poblada de la Región Metropolitana, y la esquina donde está la gente pueblo-pueblo. Visperas de navidad escaceaban las micros. Allí en esta parada sentí como caía mi corona esa que la Gabriela Mistral nos puso a todas. Y estaba allí "el dueño de la parada", está a cargo de decir la distancia entre uno y otro autobus que van a comunas alejadas de la zona sur de Santiago.Ese que Rafael, mi marido, le puso el general, lo empecé a observar, de estatura baja, casi mediana, figura proporcionada, piel del rostro muy tostada, casi chocolate, joquey rojo, blou jeans azules, camisa rosada y cazadora roja, zapatos negros perfectamente lustrados. fumaba en silencio, mirada alerta. Me paré detrás y luego a su lado a una corta diastancia, hizo un sonido con su garganta, seguro que ya no muy expedita por los numerosos cigarrillos que supongo fumará a lo largo de los días. Y yo no recordé las instrucciones de José María Memet cuando esa noche mientras cruzabamos Santiago desde Ñuñoa hasta el centro, despúes de dejar la fiesta de J. Piña, sentado atrás y entre Natalia y Hugo Cardenas, decía: te daré un dato de alguién muy experto en estas lides, apoya tu cabeza en mi hombro y si te sientes mal y quieres vomitar por la ventana hazlo hacia atrás porque si lo haces hacia adelante vamos a quedar todos ... En eso el general hace un ruido con la boca y bota algo al suelo, y yo no me doy cuenta que el viento sopla de norte a sur, y saltan unas gota a mi cara. Si, es la parada donde si hay todavía alguna corona puesta , rueda por el suelo, y me limpié rápidamente la cara.
martes, 18 de diciembre de 2007
Una nueva amiga para mis amigos.
Este sábado fuimos al cumpleaños de J. Piña, y tocó la coincidencia de que por algún motivo también fue una amiga, que de a poco a empezado a integrarse a mi círculo cada vez más amplio de amigos. Es una nueva amiga para ellos y para mi no tan nueva y la única, y tal vez la mejor. En algún momento desidí integrarla invitándola a una fiesta hace algún tiempo. Como Natalia es bastante atractiva, todos querían conversar un rato con ella, y ella cada vez se convertía más en el amor imposible de Hugo, a quien se le habia ocurrido invitarla ese día a la fiesta. Estaba allí un poeta que vemos todos los años en el cumpleaños de J. Piña, y que en la fiesta del año anterior había terminado pegandole unos golpes a un personaje, un tanto pesado,Yanko, que bien se los merecía, por situaciones pasadas, presentes, futuras que siempre termina este provocando. Todavía recuerdo que tuvo que subir corriendo a un taxi mientras Yanko trataba de alcanzarlo. El poeta se puso de D.J. y nos hizo bailar a Charly Garcia, ..."soy el que prende y el que apaga la luz"... seguramente quiere decir que es el que prendió la luz del rock en Argentina y es el que apagará l a luz del rock... y algunas canciones de Led Zeppelin, ya a las 3:00 nos empezamos a ir, eramos el último grupo que quedaba, Rafael felicitó a Piña ..."mejor que la del año anterior"...y salimos por la noche ...Hugo dijo "por lo menos tengo el privilegio de haber descubierto a Natalia", y lo dejamos a el primero en una calle de Santiago Centro cerca de su casa, y luego frente a La Moneda a Natalia, y Memet que se ofreció para ir a dejarla. Todos aman a Natalia pero Natalia no ama a nadie... le rompieron el corazón en Holanda y todavia le duele...
miércoles, 22 de agosto de 2007
Déjame amarte
Déjame amarte eternamente
dejame amarte aunque sea un instante
pero déjame amarte.
Déjame amarte aunque sea sin tocarte
pero déjame amarte.
Porque al amarte siento
que bien vale la vida ser vivida
y que por fin puedo amar.
Dejame amarte con el vertigo
que produce el amor al ser tocado
dejame amarte.
dejame amarte aunque sea un instante
pero déjame amarte.
Déjame amarte aunque sea sin tocarte
pero déjame amarte.
Porque al amarte siento
que bien vale la vida ser vivida
y que por fin puedo amar.
Dejame amarte con el vertigo
que produce el amor al ser tocado
dejame amarte.
jueves, 16 de agosto de 2007
Versos al viajero
Te escribiría
unos poemas terribles
donde estubiera contenido
todo el mar
o el desierto que pisas
pero no,
no numeraré la distancia
ni te haré sentir
el vértigo de la nada,
Solo te esperaré aquí
pensando.
unos poemas terribles
donde estubiera contenido
todo el mar
o el desierto que pisas
pero no,
no numeraré la distancia
ni te haré sentir
el vértigo de la nada,
Solo te esperaré aquí
pensando.
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